martes, 7 de marzo de 2017

La conspiración de Yuste. Hay que matar a Carlos V. - Víctor Fernández Correas

Publicado por Bejarana 76 en 19:13 2 comentarios
Hace unos años que me leí este libro, y hace como cosa de un mes que me lo volví a leer porque no me acordaba muy bien de su lectura, y por eso no os había hablado sobre él, pero ahora que lo tengo reciente me apetece hablaros, que de paso os adelanto que a mí me ha llegado a decepcionar bastante, cuando me lo compré su portada me atrajo muchísimo y su sinopsis mucho más, pero también sus buenas críticas, y al ser una novela histórica no me lo pensé dos veces en comprármelo, pensé que no me acordaba de él porque la primera vez que lo leí quizás no era el momento adecuado para leerlo, pero es que esta segunda vez me ha pasado lo mismo que la primera, y ahora ya sé por qué no me acordaba de él, porque fue un libro que no me llegó a calar lo que me tenía que haber calado y lo que yo esperaba que me calara, pero lo siento mucho, no fue así y es una pena porque tanto el título como todo lo demás prometía, pero para mí no ha cumplido mis expectativas, también es verdad que me dejé guiar por todas las reseñas que hablaban maravillas del libro, y me convencieron bastante, pero a mí me dejó tal y como estaba.

Ficha

Autor: Víctor Fernández Correas.
Título: La conspiración de Yuste, hay que matar a Carlos V.
Páginas: 772.
Encuadernación: Tapas blandas.
Idioma: español.
Editorial: La Esfera.
Precio: 12,35€.
ISBN: 978-8497348416

Autor

Víctor Fernández Correas no solamente es escritor, sino que también es periodista, y actualmente trabaja en medios relacionados con las tecnologías de la información.
En el año 2000 y en el 2001 ganó el Certamen de Relato Corto de Valverde de la Vera (Cáceres).
También fue ganador del Primer Certamen de Relato Corto Princesa Jaraíz, con un relato titulado “Epílogo imperial” que se convirtió en su primera novela.

Argumento

Después de morir su madre Juana, el emperador Carlos V decide que ya es el momento de volver a España, ya que al morir su madre se acaba la dualidad de coronas y por fin él ya era el único y legítimo rey, tenía la libertad para decidir libremente, pero su mandato se lo pasa a su hijo Felipe II.
No es hasta el año 1558, tres años después de la muerte de su madre, que no viaja hasta España, pero tiene muy claro que se quiere retirar al Monasterio de Yuste hasta que llegue el día de su muerte, allí la esperará sin prisa, pero con ganas.
Junto al emperador viaja el capitán Bertrand de Brugge, el hombre que vela por la seguridad de Carlos V.
El emperador esperaba tener paz en su retiro, pero esa paz será alterada por dos luteranos de Valladolid que intentarán por todos los medios acabar con su vida.

Personajes

Los personajes que nos vamos a encontrar en el libro son muchos, ya se sabe que en estas novelas históricas los personajes son bastantes, nunca o casi nunca se centran en tan solamente unos pocos, pero si la novela está bien y es entretenida, que nos engancha desde el principio, pues no importa, pero cuando la novela se hace pesada, tantos personajes nos llega a cansar mucho más, al menos es algo que a mí me pasa, y cada día más, puede ser que cada día esté cambiando más y soy me estoy haciendo más selectiva en las lecturas.

Es una novela donde cuyo protagonista es el emperador Carlos V, un hombre que con 55 años de edad era un hombre envejecido, apenas se podía mantener en pie, padecía de gota, cuando le atacaba y por orden de su médico tenía que estar con una dieta, y con reposo en la cama, pero cuando los dolores le desaparecían, volvía a la buena comida y a saltarse la dieta que debería de llevar siempre, algo que le preocupaba mucho a su médico Enrique Mathays.
Era un hombre que había tenido muchas mujeres en su vida, pero solamente la emperatriz Isabel de Portugal fue la que le concedió la oportunidad de conocer lo que realmente era el amor; le enseñó que el amor era un sentimiento intenso, mucho mayor que la pasión carnal que había experimentado hasta en ese momento con las otras mujeres.
Habían pasado 15 años de la muerte de su esposa, a una edad temprana, pero todavía la seguía recordando, su amor hacia ella era tan fuerte, que esperaba el momento de volverse a encontrar con ella algún día.
La emperatriz empezó a deteriorarse al dar a luz a su quito hijo el infante Juan, un niño que murió al poco tiempo de nacer, y tras las ausencias de su esposo Carlos V, las obligaciones del Imperio y el aborto que tuvo en el año 1539, poco a poco se fue consumiendo su vida hasta que en ese mismo año murió, y su muerte le dejó el alma rota, y el paso del tiempo a partir de ahí el dolor se fue mezclando el miedo, la sangre y la muerte.
Pero, no solamente la muerte de su esposa Isabel le rompió el alma, sino que la muerte de su hermana la reina Leonor le afectó mucho, dos muertes muy dolorosas para él.

Bertrand de Bugge, el capitán de los Ejércitos Imperiales, era el hombre que velaba por la seguridad del emperador Carlos V.
Un hombre que hubiera preferido quedarse en su país y no viajar a España junto a Carlos V, pero como capitán del Ejército era su deber estar a su lado para que nada le ocurriera ni ningún peligro le acechara.
Su estancia en el Monasterio le fue más amena gracias a uno de sus soldados, el extremeño Dávila, un chico con muchas cualidades como soldado, pero la que más le gustaba al capitán era la capacidad convertir la pena más grande en una simple experiencia, le hacía reír, además no solamente apreciaba eso de él, sino que era un chico muy leal.
Para mí, personalmente, Bertrand de Bugge, es un hombre que tiene mucho más protagonismo en el libro, más que Carlos V, pero no solamente él, sino que también toman bastante protagonismo, Luis Méndez de Quijada, el mayordomo del emperador y Martín de Gaztelu y Guibelalde, el secretario de éste.

Por otra parte, está Rodrigo Cifuentes, un hombre hereje que pertenece a la comunidad luterana de Valladolid, y allí era conocido como El Agrandao.
Su profesión era el de curtidor y era un hombre muy violento, tenía unos cuarenta años y era huérfano de padre desde que era muy pequeño, y su madre, Catalina Manrique, era de un carácter autoritario, él solía ir a verla con bastante frecuencia a Medina del Campo donde vivía ella, era una mujer que tenía mucha influencia sobre él.
Junto a él, en sus andaduras en la comunidad luterana se encontraba también Martín Sanjuan, un chico muy joven de unos veinte años de edad, era su empleado, le llevó a muy temprana edad su padre Julio Sanjuan, oidor de la Real Chancillería de Valladolid, el que aspiraba a ser el Inquisidor general, por eso, haría méritos ante Fernando de Valdés, el actuar inquisidor general, un hombre de la Santa Inquisición que perseguía a los herejes hasta quemarlos vivos en la hoguera, y todo con ayuda de Fray Bernardo de Guzmán, un fraile que dejaba mucho que desear, no le importaba matar ni torturar a quien fuera, siempre y cuando no tuvieran su misma religión, ni su misma fe, era un hombre con la sangre muy fría.

Opinión personal

Me compré este libro, como os he comentado al principio, principalmente por todas las críticas buenas que había leído sobre él, a lo mejor es que yo me he vuelto muy exigente con las lecturas, pero sinceramente no puedo decir del todo que sea un libro que me haya gustado, sino más bien todo lo contrario, me he llevado una gran desilusión, quizás tenía muchas expectativas puestas en él, y sinceramente, me gustaría decir que es una novela perfecta, pero sintiéndolo mucho no lo voy a decir porque no es lo que siento y no tengo por qué decirlo cuando no ha sido la realidad.
Tuvieron que pasar alrededor de más de 300 páginas para que el libro me empezar a gustar un poco, había momentos en los que estaba bien, pero en otros, me llegaba a cansar bastante, ya que tiene muchos altibajos, al menos para mí.

En el libro nos vamos a encontrar con dos historias diferentes que se irán uniendo poco a poco, es algo que está bien, y sobre todo de la forma que se van uniendo.
Lo que sí tengo que decir, es que el autor a la hora de escribir el libro estaba bien documentado y es una novela que está muy bien escrita, y sin ninguna falta de ninguna clase, en eso no puedo decir nada negativo, porque es así.

La novela se centra en un momento en el que La Santa Inquisición se adentra en España y sobre todo en Castilla, y más en Valladolid, era algo desesperante para el emperador Carlos V, porque ese era el lugar donde su madre vivió y murió, era el lugar de su madre, y eso no lo soportaba, para él acabar con los herejes era muy importante, y muchas veces se había arrepentido de no haber acabado con la vida de Lutero cuando pudo hacerlo, así no se hubiera extendido esta comunidad ni sus ideales por España.
En el libro nos vamos a encontrar también con un Carlos V totalmente apartado del poder, y aunque ya estaba como rey su hijo Felipe II, estaba constantemente informado de todo lo que estaba pasando en el país, y Felipe II seguía los mismos pasos que su padre, al menos mientras éste permanecía con vida.
Desde luego, fue una época complicada para las personas que tenían unos ideales diferentes a los de la fe cristiana, las cárceles se llenaban de herejes y muchos morían en las mismas cárceles sin llegar a ser quemados vivos, sin embargo otros, sentían todo el calor del fuego en su piel hasta morir quemados, para los cristianos esto era todo un espectáculo como lo eran las corridas de toros, algo difícil de comprender, les gustaba ver correr la sangre, y oler a la carne quemada de las personas que eran quemadas y verlas sufrir, solamente por no tener la misma fe y las mismas creencias que ellos.
Hay momentos del libro en los que son muy desagradables, y si la mente se pone a imaginar, desde luego que se pasa bastante mal.

Lo que me ha gustado, es que me imaginaba todas las escenas tanto en Valladolid como en Cuacos y en el Monasterio de Yuste, e incluso de Plasencia, ya que conozco todos los lugares que se nombran en el libro, además, estuve en el balcón del monasterio donde Carlos V salía tomar el aire y a relajarse, también la habitación desde donde oía la misa, sinceramente, os recomiendo que visitéis tanto el monasterio como todos los lugares de allí, son preciosos.

El libro tiene 772 páginas, pero para ser sincera, le sobra bastantes, estoy acostumbrada a leer libros con muchas más páginas y también con menos, pero cuando una novela te engancha desde el principio hasta el final de éste, no importa que tenga más páginas todavía que este, pero personalmente, para mí no éste el caso, como ya os he comentado anteriormente.

Conclusión

Si habéis llegado hasta aquí, veréis que es un libro que no me ha llegado a enganchar ni a gustar del todo, no me ha llegado a entusiasmar, pero también os digo, que no sé si deciros que os lo recomiendo o no, me lo he leído en dos etapas diferentes de mi vida, en las dos he sentido lo mismo, por lo que en mi caso no ha sido cuestión de situación emocional, sino que sencillamente no me ha gustado.
Por eso, estoy en duda a la hora de recomendarlo, así que os lo dejo a vuestra elección, a lo mejor a vosotros sí os gusta y os llega a enganchar, siento mucho que eso no haya ocurrido conmigo.


 

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