lunes, 25 de enero de 2016

El manuscrito de nieve - Luis García Jambrina

Publicado por Bejarana 76 en 18:35 0 comentarios
Esta vez no he cambiado de autor, ya que este libro del que os voy a hablar es el seguimiento de “El manuscrito de piedra”, el último libro del que os hablé, y también ha sido mi primer libro de este año nuevo.
Cuando decidí comprármelos ya iba con la intención de comprarme los dos a la vez, ya que me habían comentado que estaban muy bien, y leí unas buenas críticas también sobre ellos, así que no me lo pensé dos veces y me los compré, además los cogí en una oferta y los dos me costaron 12 euros, así que mejor compra no pude hacer, porque ahora he visto que están mucho más caros.
Después de leérmelos no puedo creer como he podido tenerlos tanto tiempo en la estantería, no sé cómo no me los leí en un primer momento, pero bueno, más vale tarde que nunca.

Ficha

Título: El manuscrito de nieve.
Autor: Luis García Jambrina.
Editorial: Punto de Lectura.
Encuadernación: tapa blanda.
Páginas: 288.
Idioma: español.
Precio en formato Kindle: 8.54 €
Precio del libro: 8.50 €
ISBN: 978-84-663-1945-4
Primera edición: octubre 2011.

Luis García Jambrina

Luis García Jambrina es zamorano y Profesor Titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca, además también es Doctor en Filología Hispánica y Máster en Guion de Ficción para la televisión y el cine.
Ha recibido diversos premios, el último fue en el año 2009 con El manuscrito de piedra, con él recibió el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, este premio le fue otorgado por ser la mejor novela en el género histórico.
El manuscrito de nieve junto a su hermana mayor El manuscrito de piedra, fueron elegidas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez para un gran proyecto de investigación sobre el uso del libro digital: Proyecto Territorio ebook.

Argumento

Salamanca, 3 de febrero de 1948. Pasan tres meses de la resolución del caso de la muerte de fray Tomás y Salamanca vuelve a ser testigo de una nueva muerte de un estudiante de la Universidad de Salamanca, por lo que Fernando de Rojas vuelve a recibir el encargo de investigar la extraña muerte del chico, esta vez el encargo viene de manos del maestrescuela de la Universidad, y no del obispo de Salamanca.
De nuevo, nos adentraremos en una gran aventura con Fernando, acudiremos con él a lugares donde nada ni nadie son lo que parecen ser, pero tras una cadena de asesinatos después del primero, nos introduciremos en una historia conflictiva, una historia con la que nos encontraremos en unos entresijos que llegarán al pasado y éstos amenazan con desencadenar de nuevo en una guerra.

Personajes

Fray Antonio. De nuevo, este fraile acompaña una vez más a Fernando en sus pesquisas, juntos hacen un buen equipo, siempre le da buenos consejos y a veces le guía en sus pasos. No aguantaba estar más en aquel convento, por lo que pretendía irse con Cristóbal Colón en su próximo viaje, con la idea de no volver a España más y asentarse fuera del país.

Lázaro de Tormes. Sí, habéis leído bien, otro de los personajes que el autor ha introducido en esta historia, ha sido a nuestro Lazarillo de Tormes, le ha dado vida y junto a Fernando hacen un buen dúo.
Lázaro trabajaba en el mesón La Solana, estaba situado en la misma plaza mayor de Salamanca y era uno de los que más se frecuentaba en la ciudad.
Su madre también servía allí, era viuda y tenía otro hijo pequeño que criar, ella era la que se ocupaba de limpiar las habitaciones y atendía a los huéspedes.
Mientras que su madre hacía todo esto, Lázaro se pasaba el día yendo a por vino, comida o lo que los huéspedes quisieran.
Era un chico sin futuro alguno, y cuando terminaba su trabajo en el mesón, le gustaba salir con sus amigos, uno de ellos llamado el Gramático, y el otro apodado el Bejarano.
Ambos tenían unos 17 años, la edad más o menos de Lázaro, solo que el Gramático había estudiado en las Escuelas Menores, sin embargo, el Bejarano al igual que Lázaro, no tenía estudio alguno, pero había viajado mucho.
Tanto el Gramático como el Bejarano, conocían muy bien los garitos de Salamanca, llevaban años frecuentándolos y conocían muy bien a los tahúres y a los coimeros, de hecho tenían trato con algunos de ellos.
Lázaro como os podréis imagina, es un pícaro al igual que sus amigos, de los libros no sabía nada, pero de la escuela de la vida estaba más que matriculado siendo tan joven.

Pedro Suárez. Era el maestrescuela de la Universidad, un hombre inteligente y estaba bien preparado, estuvo estudiando en París y en Bolonia, y luego regresó a su ciudad natal, allí tardó en obtener una dignidad catedralicia, pero la consiguió.
Fernando lo conoce poco después de su nombramiento como maestrescuela, y después del caso de la muerte de fray Tomás, este hombre nada más quería contar con Fernando para otros casos que se pudieran desarrollar.
Él era el responsable de dar los grados universitarios, pero también era el juez supremo del Estudio por la autoridad pontifica y real, era el encargado de hacer que se cumpliera el fuero universitario y de defender su jurisdicción.
A los pocos meses de ser nombrado maestrescuela, ya era distinguido por hacer que se cumpliesen las leyes y las normas que regían el Estudio y por perseguir a los que las violasen, incluso si era fuera de la Universidad.
A su disposición tenía a dos jueces para las causas criminales, una Audiencia Escolástica, varios alguaciles, sus subordinados y una cárcel.
El empeño de este hombre era hacer juez del Estudio a Fernando, algo por lo que Fernando de momento no lo tenía bien claro.

Alonso Juanes. Amigo de Fernando, y abogado de profesión, siempre recibía a sus clientes en la taberna de Gonzalo Flores.
Tras reencontrarse con Fernando unos meses atrás, de nuevo reanudaron esa amistad que tenían cuando eran buenos amigos, entre ellos surgió una gran complicidad, tanta que compartían algunos secretos que no estaban dispuestos a revelar a nadie más, secretos que solamente quedarían entre ellos.

Sabela. De nuevo y al igual que muchos de los personajes, Sabela también reaparece en esta novela junto a Fernando.
Seguía ejerciendo la prostitución en la Casa de la Mancebía, y allí seguiría mientras Fernando no tuviera ningún otro medio de subsistencia, ella prefería trabajar de meretriz o servir en una casa antes que vivir de tapadillo, y Fernando estaba conforme con su decisión, por ahora él no podía darle un futuro mejor, por lo que aceptaba que siguiera con su profesión, tampoco en ningún momento él mostraba estar descontento con la profesión de Sabela, lo comprendía perfectamente, así fue como la conoció.

Diego de Madrigal. Este chico fue el primero que se encontraron muerto, le encontró uno de los amigos de Lázaro cuando escapaban de los alguaciles del Concejo después de que eran perseguidos por hacerles una broma pesada de ellos.
Estaba dentro de una tinaja de vino y le habían mutilado las dos manos, pero no solamente eso, sino que la lengua la tenía negra e hinchada, signos de haber sido envenenado.
Era un estudiante y pertenecía a un conocido linaje de Salamanca, pero su familia llevaba tiempo viviendo fuera de la ciudad.
Era conocido en la Universidad no solamente por ser un tahúr, sino también por ser un fullero (una persona que hacía trampas en el juego).

Fray Germán. Es el bibliotecario de uno de los conventos de tantos que había en Salamanca.
Un hombre que sabía mucho y al que Fernando acudía en alguno de los momentos que tenía que buscar algo en los archivos de la biblioteca, o bien para consultarle algo, o simplemente para hablar, le encantaba poder dialogar con él, aprendía mucho a su lado, algo que le serviría para un futuro.
Al igual que le pasaba con fray Antonio, Fernando tenía una gran admiración por fray Germán, le apreciaba muchísimo y le tenía un gran cariño.

Luisa de Medrano. Esta chica era una niña de apenas catorce años, vivía con su abuelo y con su hermano Luis, ya que su madre vivía en la corte junto a la reina Isabel la Católica. Es una niña a la que conoce por casualidad y a la que coge un gran cariño.
A Luisa le gustaban muchísimo los estudios, pero por su condición de mujer no podía acudir a la Universidad, entonces las mujeres no tenían cavidad para los estudios, por lo que muchas chicas se hacían pasar por chicos para poder acudir a las clases, y Luisa era una de ellas, su sueño era poder llegar algún día a dar clases en la Universidad o bien entrar en la corte para estar junto a la reina Isabel, ya que ella la ayudaría con sus clases y sus estudios.
Su hermano era cómplice de que su hermana acudiera vestida de chico a la Universidad, ya que era él quien le proporcionaba la ropa y todo lo que necesitara, sin su apoyo, quizás la niña no hubiera podido acudir o la hubiera costado mucho más, con Luis a su lado lo tenía más fácil.

Fernando de Rojas. Pasan unos meses desde lo ocurrido en el manuscrito de piedra, y Fernando obtiene el bachiller en Leyes. Tenía la duda de si seguiría con los estudios o de lo contrario si saldría al mundo directamente con lo que sabía, así que mientras se lo pensaba y se decidía, ocupaba su tiempo de ocio en aprender a manejar la espada, su profesor era un estudiante de origen siciliano, era un buen conocedor de la esgrima.
Lo que sí tenía claro Fernando, es que no volvería a las pesquisas, pero esa idea se le fue de golpe cuando de nuevo le reclaman para resolver la muerte del chico estudiante, en el manuscrito de piedra porque no le quedó más remedio, ya que se lo debía a Diego de Deza, el obispo de Salamanca, y en este, por hacerle un favor al maestrescuela, así que muy a su pesar, se introdujo de nuevo en el mundo de los detectives, algo que se le daba muy bien.

Opinión personal

Nunca había leído nada de este autor hasta que descubrí El manuscrito de piedra, con esta novela me cautivó, por lo que de inmediato me tuve que empezar ésta de la cual hoy os estoy hablando, con lo que, no serán los últimos dos libros que me lea de él, sino que me voy a leer todos los que tenga publicados, me gusta su forma de escribir, son novelas que aunque son históricas, las hace tan amenas y tan interesantes que se hacen muy cortas y te quedas con ganas de más, de todas formas, esta es una novela muy cortita, tan solamente son 288 páginas, que para los que estamos acostumbrados a leernos libros con muchísimas más, ésta se nos queda demasiado corta y más si es una novela amena.
El libro está dividido en 24 capítulos donde una vez más su escenario es la preciosa ciudad de Salamanca, la cual es testigo de nuevo de una serie de asesinatos los cuales traerán de cabeza a Fernando de Rojas, poniendo constantemente su vida en peligro, y a todos lo que a él le rodean, por eso cuando acepta investigar la muerte del chico, decide apartarse de Sabela para no ponerla a ella en peligro, para él las pesquisas eran totalmente incompatibles con su relación y con las personas que le quieren, y que están a su lado.
Es una novela que nada más empezar a leerla, desde su primera página ya me atrapó y me tuvo con el corazón en un vilo hasta que llega a su final, como he comentado antes, en la historia nos vamos a encontrar una serie de muertes, todas ellas tienen la misma muerte, el asesino usa el mismo método, pero con la diferencia de que cada una de ellas aparece con una parte de su cuerpo mutilado.
En algunos momentos puede resultar algo desagradable a la hora en que el autor narra algunos de los asesinatos, pero se puede soportar, no es muy gore, quizá yo sea muy sensible para estas cosas.
La novela está narrada en tercera persona, pero también hay bastantes diálogos y eso le hace más amena todavía. Está muy bien escrita y el autor lo hace en el lenguaje que en aquella época se hablaba.
Según sus descripciones, muchas veces me imagino a Salamanca una ciudad triste, oscura y algo gótica, pero quizá sea por la época que es, me la imagino muy pero que muy diferente a como siempre la he visto, cuando vaya este verano os puedo asegurar de que se me vendrá a la cabeza estas dos novelas, sobre todo cuando pase por la Universidad e incluso por las catedrales, sobre todo por la vieja.

El hecho de que en esta novela el autor haya introducido también como personaje a Lázaro de Tormes, me ha gustado muchísimo, la verdad es que no me lo esperaba.
Me gustan todos los personajes, unos más que otros pero eso es normal, no todos nos van a gustar por igual, con algunos se empatiza más.
Mientras que Fernando hace las pesquisas, él sigue con su labor de escritor y a ratitos escribe su obra más conocida, Tragicomedia de Calisto y Melibea.
El final como en su otra novela, está muy bien, pero si en la otra no me imaginé por ningún momento quien era el autor de esos crímenes, en esta sí que lo descubrí tras una conversación que Fernando tiene con una persona, ahí fue cuando ya me di cuenta de quién era el asesino, y como siempre, es la persona que menos nos podemos imaginar, pero el hecho de que descubriera quien era el asesino antes de lo que me esperaba, no le restó interés a la novela, me ha gustado igualmente y el final me ha impresionado igual.

Conclusión final

Si habéis llegado hasta aquí os habréis dado cuenta de que es una novela que me ha gustado muchísimo, y que os la recomiendo totalmente, pero eso sí, siempre que os leáis primero El manuscrito de piedra, que es fundamental.
Si os gusta la novela histórica mezclada con intriga, estoy segura de que os va a gustar.

Os puedo asegurar de que os atrapará desde la primera página hasta la última, está muy bien escrito, narrado y contado, además de ser un libro muy cortito.

domingo, 3 de enero de 2016

El manuscrito de piedra - Luis García Jambrina

Publicado por Bejarana 76 en 16:07 2 comentarios
Antes de empezar con la reseña de hoy quiero desearos un feliz año, y que nada más os traiga alegría, que vuestros sueños se cumplan, si no todos, pues casi todos, pero que se cumpla alguno. Espero que este año venga cargado de felicidad. ¡Feliz año 2016!

Hace tiempo que tengo en mi estantería este libro, junto a otro del mismo autor, y no ha sido hasta ahora que me lo he leído, siempre se me iban poniendo otros títulos por medio y siempre lo iba dejando para atrás, es lo que suele pasar muchas veces, pero para anticiparos a mi opinión, tengo que deciros que es un libro que me ha encantado, y que ahora pienso que me lo tenía que haber leído antes, y que he tardado mucho en hacerlo.

Ficha

Título: El manuscrito de piedra.
Autor: Luis García Jambrina.
Nº de páginas: 316.
Encuadernación: tapa blanda.
Editorial: Punto de lectura.
Precio en papel: 11.40 €, 9.49 € y a mí me costó 6 €.
Precio en formato Kindle: 5,69 €.
Primera edición: junio 2011
ISBN: 978-84-663-2501-1

Luis García Jambrina

Nació en Zamora en el año 1960. Es profesor titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca, también es Doctor en Filología Hispánica y, Experto en Guión de Ficción para televisión y Cine.
Además de haber publicado varios libros de ensayo sobre literatura, también ha preparado antologías y ediciones de grandes poetas españoles.
Ha obtenido varios premios, en 1999 recibió el Premio Fray Luis de León de Ensayo, y en el año 2006 recibió el Premio de Relato Breve Fundación Gaceta Regional.
También trabaja como crítico de poesía del suplemento ABC de las Artes y las Letras.
Ha escrito dos libros de relatos, en 1995 escribió Oposiciones de la Morgue y otros ajustes, y en el 2005 escribió Muertos S.A.
Sus cuentos han sido traducidos a varias lenguas y figuran en diversas antologías.
El manuscrito de piedra fue su primera novela, la escribió en 2009 y con ella obtuvo el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza a la mejor novela de este género publicada en español durante el año 2008 por autores de cualquier nacionalidad; esta misma novela fue también finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León, y ha sido traducida ya a varias lenguas.

Argumento

Salamanca, 20 de septiembre de 1497, fray Tomás es asesinado de noche cuando acudía a confesarse con Diego de Deza, obispo de Salamanca.
Tras el asesinato del fraile, cuando Fernando de Rojas vuelve de sus vacaciones de verano, Diego de Deza le encarga que investigue la muerte de éste, y que no parara hasta encontrar al culpable para que pagara por ello. A partir de ahí, Fernando tendrá que empezar averiguando cosas de fray Tomás e investigar su entorno, además de tenerles que interrogar.
Pero no solamente se tendrá que enfrentar a la muerte de fray Tomás, si no que detrás vendrá una cadena de asesinatos a los que el asesino deja siempre la misma marca, al igual que a fray Tomás, a los demás también les deja una moneda en la lengua y una cortada en la cara.
Así comienza una historia en la que se van a mezclar la situación en ese momento de los judíos y los conversos, en esta historia se descubre la Salamanca oculta y subterránea, pero no solamente eso, sino que es una novela que nos lleva hasta la Historia y la leyenda de una ciudad tan bonita y fascinantes como es Salamanca, además en una época donde hubo una gran agitación y cambio.

Personajes

Fray Tomás de Santo Domingo. Vivía en el convento de San Esteban. Era catedrático de Prima de teología en el Estudio General Salmantino, y para este hombre, la cátedra era un púlpito desde donde clamaba justicia contra las brujas, los conversos judaizantes o rejudaizantes y los herejes, a la hora de defender la fe católica era feroz.
En las clases que impartía en la Universidad, acudían un número considerado de estudiantes, siempre acudían con muchas ganas de escucharle, algunos de ellos le vitoreaban y ensalzaban en voz alta, pero otros, lo denigraban y criticaban entre dientes, pero también los había que se quedaban con la boca abierta al escucharlo, y sin embargo, otros se escandalizaban de sus palabras, las cuales muchas veces provocaban entre los mismo alumnos tales enfrentamientos que terminaban en reyertas.
Era un hombre que había cogido tanta fama, que el Tribunal de la Inquisición de Valladolid lo había nombrado consultor del Santo Oficio.

Fernando de Rojas. Fernando era hijo de conversos, provenía de La Puebla de Montalbán, un pueblecito muy cercano a Toledo.
Siendo muy niño ya era muy consciente de que era diferente a los demás, fue un niño muy precoz en los estudios y su curiosidad por saber era insaciable.
Aprendió a escribir y a leer con un canónigo, el cual le enseñó los rudimentos de la gramática latina.
Consiguió una beca en uno de los colegios de la Universidad de Salamanca, allí fue a estudiar con tan solamente apenas trece años, y todo fue gracias a la influencia de unos parientes y a la carta de recomendación de un gran amigo del canónigo que le enseñó.
Era un chico que su deseo por aprender era tan grande que acudía de incógnito a otras clases de las Escuelas Mayores.
Cuando apenas había iniciado el segundo año de estudios, su padre fue detenido por la Inquisición, estaba acusado de judaizar, pero Fernando sabía muy bien que su padre era más que inocente, y aunque era muy joven, eso no le impidió acudir como testigo en el proceso que había sobre su padre.
A pesar de su juventud, Fernando demostraba en las aulas una gran capacidad para la oratoria, el romance y para el latín.
Era tanta su curiosidad por ciertas cosas que no tenía límites, así que por su cuenta cursó teología, medicina y astrología. Le encantaba todo lo que tenía que ver con el poder curativo de las plantas.
Para Fernando, lo más bonito y deseable en este mundo era aprender, algo con lo que coincidía con su adorado Aristóteles, y qué mejor para ello que la Universidad de Salamanca.
Diego de Deza sabía muy bien que con la inteligencia que tenía el chico y con su formación, podría aspirar a los más altos cargos dentro de la monarquía, por lo que le animaba a que terminara de una vez los estudios y que sacara el grado de bachiller en Leyes.
Su amor por aprender era tan grande que si por él hubiera sido se hubiera quedado en la Universidad, pero no podía ser, era algo imposible.

Fray Diego de Deza. Obispo de Salamanca y preceptor de príncipe don Juan, también lo fue del propio maestrescuela y de varios catedráticos del Estudio.
En la ciudad se rumoreaba que al igual que Fernando, provenía de familia conversa, algo que sus enemigos no lograron probarlo nunca.
Antes de llegar a ser Obispo, había sido el prior del convento de San Esteban y catedrático de Prima de teología en la Universidad, era un hombre muy ambicioso, pero también era muy inteligente.
Era mucho el prestigio que tenía en la Universidad y eso terminó convirtiéndolo en preceptor del heredero de los Reyes Católicos, el príncipe don Juan.
Más tarde, y como premio por sus buenos servicios ante la corona, fue nombrado obispo de Salamanca en el año 1494, pero no fue hasta mayo de 1497 que no tomó posesión de su sede, cosa que pasó después de ir a Burgos a la boda del príncipe don Juan con doña Margarita de Austria.
Por petición de los Reyes, Diego de Deza siguió siendo, de algún modo, tutor del Príncipe, a quien quería como si fuera un hijo.

Hilario. Compañero de Fernando en el Colegio Mayor, era varios años más pequeño que él, era un buen mocetón con una mirada despierta.
Hilario era uno de los seis fámulos que compaginaban sus estudios con las labores de criado en el Colegio.
Había llegado allí más tarde que sus compañeros, pero era tan avispado que estaba más adelantado que todos los demás estudiantes de su edad.
Él fue quien le comunicó a Fernando del asesinato de fray Tomás cuando llegó de sus vacaciones a Salamanca.

Fray Antonio de Zamora. El herbolario del convento, antes de dedicarse a las plantas, había sido teólogo, pensó en ese momento hacerse maestro de teología, pero al final se inclinó por dedicarse a las tareas más humildes, como era recoger y clasificar hiervas, cultivar un huerto y tratar de introducir nuevas semillas.
Fray Antonio se llevaba muy bien con Fernando, sin embargo no tanto con fray Tomás, ambos se llevaban mal, no se soportaban.
Fray Antonio y Fernando descubrieron el tabaco al mismo tiempo, las plantas se las llevó Colón a fray Antonio, todo un descubrimiento de aquellas plantas para él, entonces en España no se conocía ni se sabía lo que era eso, fueron los primeros en probarlas, aunque sabían muy bien que si los descubrían no les iba a ir muy bien, ya que se consideraría unas plantas prohibidas.

Andrés. Tras el transcurso de la investigación, es normal que Fernando empezara a interrogar primero a personas que conocían a fray Tomás, y las personas que pertenecían a su entorno, y Andrés era uno de ellos.
Este chico era el criado de los frailes, era un muchacho muy jovencito, tendría entre 18 y 19 años, aunque era el criado de los frailes, se dedicaba más exclusivamente a fray Tomás, llevaba a sus servicio cerca de dos años.
Con Andrés, Fernando descubrió muchas cosas sobre el fraile, fue un buen testigo para tener un poco clara la situación a la hora de tirar por un lado o por otro, pero de todas formas cada cosa que descubría se le complicaba más el caso.

Alonso Juanes. Era bachiller y antiguo compañero de Fernando, después de muchos años sin verse tuvo que acudir a él para consultarle.
Ambos tenían la misma edad, pero Alonso parecía mucho más mayor.
Era un buen jurista, pero aún no se había bachillerado, pero según él, tampoco le corría mucha prisa.

Fernando de Roa. Tras la muerte de fray Tomás, Fernando de Roa fue su sustituto en la Universidad, él era maestro de Filosofía Moral.
En un principio ambos como que no se caían muy bien, ambos desconfiaban el uno del otro, tan solamente se conocían por oídas de otros.
A lo primero nos parecerá un hombre enigmático, un personaje que no despierta mucha simpatía, pero sí sentiremos mucha curiosidad por él.

Sabela. Esta chica era una de las prostitutas que trabajaban en la Casa de la Mancebía, y tras acompañar una noche al príncipe don Juan, Fernando la conoce, aunque no tienen nada más que contacto visual y oral, ambos se quedan prendados.
Era una chica joven, bonita y simpática, a pesar de su trabajo, a Fernando le daba igual, a partir de esa noche no dejó de pensar en ella y sus visitas a la Casa de la Mancebía se fueron repitiendo día a día, aunque solamente fuera para verla.

Opinión personal

Para empezar este apartado, tengo que decir que es normal que esta novela haya sido premiada con el Premio Internacional de Novela Histórica, porque la verdad es que se lo merece, es una de las novelas históricas que me he leído este año que más me ha encantado, con lo que seguidamente me leeré El manuscrito de nieve, que me lo compré al mismo tiempo que éste pensando que era una segunda parte.
En la novela no solamente podremos disfrutar de una historia muy bien escrita, con el lenguaje propio de aquella época y como escenario Salamanca, una ciudad la cual en aquellos años, a finales del siglo XV, no era muy grande, tan solamente contaba con veinte mil habitantes, de los cuales siete mil eran estudiantes.
De toda la Cristiandad, la Universidad de Salamanca era muy notoria y una de las más renombradas, junto con las de París y Bolonia.
La novela consta de Prólogo, más 24 capítulos no muy largos, y termina con el Epílogo.
El libro comienza con el asesinato de fray Tomás, un hombre polémico y todo lo que le rodeaba era muy oscuro, enigmático y por lo visto, era un hombre poco de fiar, siempre estaba lleno y rodeado de polémicas.

Aunque no haya puesto en el apartado de los personajes al Príncipe don Juan, es un personaje que está muy presente en la novela, un personaje muy importante para Diego de Deza, tanto que cuando el joven Príncipe llegó para quedarse en Salamanca, hubo un montón de normas para los ciudadanos, no solo impuestas por él, sino también por el Obispo, a algunos de los ciudadanos les agradaba, sin embargo, a otros les fastidiaba mucho, los impuestos subirían y tendrían que pagar por cosas que solamente se iban a arreglar estando allí el Príncipe.
Don Juan era un chico de naturaleza frágil y débil, le gustaba frecuentar mucho las casas de prostitutas, buscando el placer que no encontraba con su mujer, eran hombres que a sus mujeres tan solamente las querían para que les dieran un heredero, sin embargo, para buscar placer lo hacían con otras que no fueran sus mujeres.

En la novela, nos encontraremos una época donde la Inquisición estaba muy presente, donde a cualquier cosa que sucedía les echaban la culpa a los conversos, aunque fueran inocentes les torturaban  hasta provocarles la muerte, totalmente una injusticia.
Eran personas que se convertían del judaísmo al cristianismo porque sabían que iban a ser perseguidos toda su vida, pero aunque se convertían eran perseguidos igual, no les dejaban tranquilos, con el solamente hecho de ver que no comían cerdo, ya se pensaban que eran judíos o conversos. Todos o casi todos sabemos cómo era en aquella época y como actuaba la Inquisición, por suerte todo eso no lo hemos vivido, pero sí que lo hemos estudiado y leído en los libros de historia.

En cuanto a nuestro protagonista de la novela, quien no conoce a Fernando de Rojas, creo que hay muy pocas personas aquí en España que no lo conozca, me imagino que a quien no le guste la literatura ni leer, puede que no le conozcan, pero los que somos amantes de la literatura, le conocemos de sobra porque además hemos leído sus obras, incluso repetidamente.
Fernando de Rojas, autor de La Celestina, novela que terminó justo el Lunes de Aguas, aunque la tituló primeramente Comedia de Calisto y Melibea, pero resultó, que el personaje más importante de la obra fue la Celestina.
Cuando Fernando de Rojas murió, su fortuna ascendía a unos cuatrocientos mil maravedís, pero un tercio procedía de algunas hipotecas sobre sus propiedades.
Como anécdota, os comentaré que entre sus libros se encontró tan solamente un ejemplar de la Tragicomedia de Calisto y Melibea, pero resultó que ninguno de sus herederos quiso quedárselo, por lo que se vendió por un precio equivalente al de medio pollo.

El manuscrito de piedra es una novela que me ha gustado desde el principio hasta el final de sus hojas, no me ha defraudado en nada, ni si quiera con su final, ya que es un final que no me lo esperaba, un poco desagradable, pero es muy bueno y adecuado para la novela, de todo lo que pasa no nos lo podemos ni imaginar, al menos a mí no se me pasaba ni por la cabeza todo lo desarrollado al final.

Conclusión final

Tras hablaros un poco de todo, tan solamente me queda recomendaros el libro, y si habéis llegado hasta aquí, habréis visto que es una novela que me ha encantado y que por supuesto os la recomiendo sin dudarlo, sobre todo si os gusta la novela histórica y el misterio, aquí lo vais a encontrar, también mezclada con leyendas sobre la ciudad de Salamanca y sus lugares más históricos, es una novela con la cual he disfrutado muchísimo, es una novela que te atrapa desde la primera página hasta la última, no nos defraudará en ningún momento, a mí desde luego como he comentado antes, no lo ha hecho, además se lee muy rápidamente, ya que no son muchas páginas y a la hora de leer no es nada pesado, todo lo contrario, es muy ameno, aunque a veces nos tenga con el corazón en un puño.


 

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