miércoles, 19 de octubre de 2016

La semilla de Adán - Elio Delgado Domínguez

Publicado por Bejarana 76 en 9:20
Quiero hablaros sobre un libro que me he leído hace tan solamente un día, en el momento que me lo he terminado no he podido dejar de hacer la reseña para darle a conocer, a lo mejor muchos de vosotros ya lo conocéis y os lo habéis leído, pero para las personas que no se lo hayan leído aún, tengo que adelantar que es más que recomendable.

Ficha

Autor: Elio Delgado Domínguez.
Título: La semilla de Adán.
Páginas: 404
Género: Erótico
Idioma: Español
Precio formato papel: 11,94 €
Precio formato Kindle: 0,99 €
1ª Edición: 30 de agosto de 2016
Editorial: Createspace Independent Publishing Platform
ISBN: 978-1537415727
ASIN: B01LACH410

Autor

Elio nació un 20 de Marzo de 1978 en Arcos de la Frontera, (Cádiz).
Aunque comenzó Derecho, al final se dedicó al mundo de la publicidad trabajando como creativo y diseñador gráfico en diferentes agencias.
Esta novela, “La semilla de Adán” es la primera que ha escrito, espero que detrás de ella  vayan muchas más, porque escribe muy bien.

Argumento

Nunca el semen de un hombre dio para tanto, y es lo que pasó con el de Adán.
El protagonista de la novela, es obligado a ir a una clínica a donar su semen, a partir de ahí todo se le complica cuando descubren que su semen hace que los espermatozoides reconstruyan las células envejecidas, de tal modo que las convierte en células jóvenes, por lo que su esperma era “La fuente de la juventud”, algo milagroso que nunca los científicos habían visto algo igual, era totalmente inexplicable para la ciencia, un semen que podía rejuvenecer a las personas, pero también tienen sus efectos secundarios, al menos uno, el que se aplicaba su semen, sentía ganas de tener sexo a cada momento.
¿Qué pasará con Adán a partir de ahí? ¿Quién es Adán en realidad?
Las respuestas todas ellas están en el libro, os animo a que lo descubráis.

Personajes

Adán: nuestro protagonista, un hombre guapo, alto, moreno y con los rasgos muy masculinos, un hombre que atraía a todas las mujeres con solo mirarlas con sus ojos verdes y su mirada profunda.
En un principio es un ser muy enigmático y muy reacio a dar el dato de su profesión, a la hora de donar el semen era algo quería tenerlo muy bien escondido, no quería que nadie supiera a lo que se dedicaba, algo que extrañaba, pero que él tenía sus razones, las cuales nos vamos a enterar enseguida, y que yo no quiero descubrir porque eso es parte de la sorpresa de este personaje.
Según le habían contado, era hijo de una meretriz y su madre no sabía quién era su padre, le dejaron abandonado en un convento, y se crio con las hermanas Clarisas y con el Obispo Martín, que fue como un padre después para él.
Él nunca pensó todo lo que se iba a formas alrededor de su semen, se lamentaba una y otra vez de haberlo donado.

Janette: era la recepcionista de la clínica de donación de semen “El Amanecer”.
Era una chica joven, más o menos de unos veinticinco años, morena con una figura estilizada y los ojos al igual que los de Adán eran verdes.
Su pareja y ella, estaban muy unidos, pero lo perdió en un accidente, fue atropellado mientras cruzaba un paso de peatón.
A pesar de su pena por la muerte de su marido, tenía un humor envidiable, cara al público no se le notaba nada, era una chica fuerte, y hacía su trabajo de maravilla, a Adán le cayó muy bien.

José García: un hombre de unos sesenta años, junto a su mujer Natasha, conocieron a Adán en la clínica, ellos estaban allí porque le estaban haciendo un tratamiento a su mujer para tener hijos, el hombre no podía tener hijos.
Era dueño de una empresa que se dedicaba a la industria cárnica, principalmente al cerdo.
La diferencia de edad con su mujer llamaba mucho la atención, pero hoy en día no se tiene por qué, ya que hay muchos matrimonios que se llevan varios años y se llevan muy bien.
Es un personaje que aparece muy poquito en la novela, ya que tan solamente aparece al principio y después un poco más, pero muy poco y después no se sabe nada de él, pero sí de su mujer.

Natasha: era una mujer muy joven, todos le atribuía el estar con José por su dinero.
Era de nacionalidad rusa, al igual que a casi todas las mujeres que se cruzaban con Adán, a ella también le atraía muchísimo, hasta el punto de querer tener sexo con él en la clínica y solamente le conocía a penas una hora.
En un momento pensó que era enamoramiento, pero luego descubrió que eso no era así, solamente era deseo, nada más.
Es un personaje que me sorprende muchísimo, porque aunque su marido no vuelve a salir en toda la novela, ella es uno de los personajes que no deja de salir en toda la novela, y me llegó a gustar bastante.

Ruth: era trabajadora en la clínica de donación, trabajaba en el laboratorio, y fue ella quien al hacer el análisis del semen de Adán descubre todo el poder que tiene sobre las células envejecidas.
Siempre se estaba quejando del sueldo que le pagaban en ese trabajo, era muy buena en lo que hacía, pero no estaba tan reconocida ni valorado por su jefa como debería de estarlo y como se merecía.
Es un personaje con el que me he reído mucho, aunque es algo maleducada en algunas ocasiones, también descarada y muy contestona, pero durante toda la novela nos hará reír.

Eduardo: el compañero de Ruth y el jefe del laboratorio de la clínica. Era un chico joven, y muy bueno en su trabajo, fue el primero de su promoción, por lo que la directora de la clínica lo cogió rápidamente para su compañía.
Tenía un sueldo bueno, pero no aguantaba a la dueña por su despotismo, por eso, esperaba que algún día le saliera otra cosa para irse de la clínica y no volver a aguantar a su jefa, allí tanto Ruth como él se quejaban por algo, desde luego, que era para que se quejaran, y sobre todo de la directora.

Adela: directora de la clínica de donación, era una mujer de unos sesenta años, pero se conservaba muy bien, gracias a la cirugía, la gustaba cuidarse e invertía mucho tiempo y dinero para ello.
Un personaje que a mí no me ha gustado mucho la verdad, era una mujer egoísta, ambiciosa y no era mucho de fiar.
Todos su trabajadores no la soportaban, todos menos Janette, que se llevaba bien con todo el mundo, incluida ella.

Carla: era investigadora privada, una mujer de unos cincuenta años más o menos, pero se cuidaba muy poco, estaba muy abandonada y aparentaba más años.
Era viuda, su marido también era investigador como ella, esta mujer es contratada por José y Natahsa para que investigara a Adela, para que la persiguiera día y noche, que no se perdiera nada de todo lo que hiciera y a ver si la podían coger en algo no legal.
Carla también se sintió atraída por Adán desde primer segundo que lo vio, nunca antes le había pasado desde que había muerto su marido, se había acostumbrado a estar sin sexo y no lo necesitaba, pero con Adán fue diferente desde un principio.

Sara: amiga de Ruth, se conocían desde hace mucho, habían compartido casa cuando estudiaban en la universidad, Ruth estudiaba ingeniería química y Sara periodismo.
Ruth y ella eran muy distintas, la primera era muy lanzada y extrovertida, para ella la vergüenza no existía, sin embargo, Sara era todo lo contrario, era una chica más bien tímida, pero siempre terminaba siguiendo a Ruth en ciertas locuras. Trabajaba de becaria en un periódico.

Obispo Martín: era como un padre para Adán, y él le quería como a un hijo, siempre estuvo a su lado.
Es un personaje con el que desde un principio no empaticé, no sé por qué, pero no me cayó simpático el hombre.

Sor Teresa y Sor Esperanza: eran las dos monjas que siempre estaban en el comedor social con Adán, él acudía allí un día a la semana y se encontraban con ellas.
Eran ya dos mujeres muy mayores, estarían rondando los ochenta años, pero tenían una buena vitalidad.
De las dos, con la que más me he reído ha sido con sor Teresa, es una mujer con muy mal carácter y a la mínima se enfadaba, pero me pareció un personaje muy simpático, sin embargo, sor Esperanza era la cordura y era totalmente diferente a sor Teresa.
Dos personajes perfectos y aunque aparecen en la recta final del libro, a mí me encantaron y me hicieron reír bastante.

Opinión personal

Es un libro que me ha encantado, son de los libros que en el momento que se empiezan a leer no se puede para hasta sus últimas páginas, e incluso cuando se termina da hasta pena de que no siga un poquito más, pero considero que así está bien.
El libro comienza con la introducción y después está dividido en 46 capítulos, y termina con el epílogo y los agradecimientos.
En esos 46 capítulos, no muy largos, vamos a disfrutar de una historia que tiene de todo, tiene momentos de humor, erotismo, intriga y es surrealista en otras ocasiones, pero todo ello mezclado, hace de ella una novela entretenida y divertida, donde no cabe el aburrimiento, todas esas situaciones surrealistas que ocurren en el libro, lo hace mucho más divertido.
Los personajes están todos muy bien definidos, y se llega a empatizar con ellos fácilmente, sobre todo con Adán, Janette y las monjas Teresa y Esperanza, sin embargo con otros no me ocurrió eso, con los únicos que no empaticé fueron con Adela y con el Obispo Martín, han sido los dos personajes que no me han convencido, pero que son muy necesarios en la novela, son imprescindibles.
En cuanto al final, tengo que deciros que es de lo más sorprendente, no me lo esperaba de ninguna manera, hasta que no se llega a él no se tiene ni idea de lo que va a ocurrir, que son los finales que me encantan, que no sean nada previsibles.

Conclusión final

Llegado hasta este punto, tengo que decir que es un libro que recomiendo totalmente y sin ninguna duda, sobre todo si quieres pasar un buen rato, este es uno de los libros que tiene de todo, estoy segura de que no os vais a arrepentir de hacerlo, sino todo lo contrario, os dejará un buen sabor de boca como me lo ha dejado a mí.


1 comentarios:

Margari on 19 de octubre de 2016, 23:47 dijo...

Me alegra que lo hayas disfrutado, pero esta vez no lo veo para mí.
Besotes!!

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