jueves, 11 de diciembre de 2014

Pensión Sotavento - Eva Martins y Cita Franco

Publicado por Bejarana 76 en 9:40



Hace unos días, Eva Martins, la autora de este libro se puso en contacto conmigo para saber si me gustaría leérmelo y si era así para regalármelo, después de leerme la sinopsis acepté encantada porque ésta me pareció graciosa, así que Eva me mandó un cheque regalo para Amazon y a los pocos días llegó el libro a mi Ipad, no fue inmediato porque estaba aún en preventa. Una vez que lo tuve ya en mi dispositivo me lo leí de inmediato, me vino muy bien porque en esos momento había terminado de leer el que tenía empezado y no sabía muy bien por cual decidirme, y mientras tanto me leí este, y con él voy a celebrar mis 200 opiniones, espero poder escribir otras doscientas, muchas me parece pero nunca se sabe.
Pensión Sotavento, es una novela de humor, se puede encontrar en Amazon, la hay en versión Kindle, tiene 115 páginas y vele 0.89, luego está el libro impreso, el cual es de tapa blanda, tiene 144 páginas y cuesta 3.83€, que como veis, tampoco es nada cara, está muy bien.
Hoy no os voy a hablar sobre la autora como hago siempre, es sorprendente pero no sé nada sobre ella, he estado buscando información y no he encontrado nada, ni si quiera en Amazon, lo que sí creo es que esta es su primera novela por lo menos editada y publicada, y la verdad es que parece una chica también muy maja, esa es la impresión que me dio a mí, y la que tengo sobre ella, sea como sea, espero que tenga mucho éxito en su carrera como escritora y con esta novela, estoy segura de que la va a tener. Así que sin más, paso al argumento del libro.

Argumento

Corren los años noventa y Julián llega a La Isla, un pueblecito de Cádiz, con la idea de dar uno de sus golpes. Para ello buscaba a una mujer viuda, a la cual le hubiera quedado una buena pensión y tuviera una buena cartilla en el banco.
Buscando y buscando, le hablan de doña Victoria, conocida en La Isla como “la patrona”, era la dueña de la Pensión Sotavento y además es una mujer viuda.
Así que Julián decide dejar el hotel donde se hospedaba para hacerlo en la pensión Sotavento para poder llevar a cabo su gran golpe. ¿Logrará Julián dar el golpe? ¿Qué le deparará a Julián en la pensión Sotavento? Aquí lo dejo para que lo descubráis vosotros si decidís leerla.

Personajes

Doña Victoria: una viuda muy conocida en La Isla. Todos en el barrio la conocían y la trataban como “la patrona”, como os comento en el argumento, es la dueña de la pensión Sotavento, la cual estaba situada en el barrio de Gallineras.
Era una mujer con muy mal carácter, su cara aparentaba una gran amargura las veinticuatro horas del día.
Después de morir su marido, cogió la costumbre de hablar ella sola y se enfadaba también con ella misma. Tenía tan solamente 54 años, pero daba de más edad, estaba muy avejentada, tenía el pelo gris y siempre llevaba el pelo recogido con un moño.
Su marido había sido un mercante y en el barrio se comentaba que se había traído unos diamantes de África, mucha gente más bien pensaba de que los había robado, eso no le importaba a Julián, a él lo que le importaba es que doña Victoria tuviera los diamantes en la pensión y los guardara allí.
Doña Victoria sabía que esos diamantes valían mucho, pero por nada en el mundo se podría imaginar cuál era el valor de éstos.
En el barrio se sabía la historia de los diamantes porque la patrona los enseñaba con orgullo para que los vecinos sintieran envidia, era una de las cosas que presumía muy bien.
A doña Victoria le quedó muy poca paga de viudez, la casa no la quiso vender como un solar, no tenía recursos para mantenerla, con lo que decidió reformarla un poco y alquilar sus habitaciones, así fue como montó la pensión Sotavento.

Julián: su profesión era el de “caza viudas”, siempre tenía el mismo plan porque le había funcionado en otros lugares muy bien, con lo que no iba a cambiarlo.
Nunca actuaba solo, tenía a dos compinches, el General y Franco, este últimos era un hombre poco alegre de espíritu, hasta la sonrisa la tenía triste.
Los tres se movían siempre por la misma ciudad pero estaban cada uno en diferentes zonas, era la forma que tenían de hacer un recorrido rápido hasta que daban con la víctima que se adecuara al perfil que ellos buscaban.
Julián lo que quería era una mujer sencilla, que no llamara mucho la atención, que fuera pobre de apariencia pero que luego fuera una viuda con una buena paga, una buena cartilla en el banco y algo más.
Él era un hombre más bien joven, su presencia era muy buena y su trato era exquisito. El hecho de que mirara a todo el mundo por encima del hombro le hacía ser una persona más bien distante y muy repelente, y más si le añadimos los aires de grandeza que tenía.

Anselmo: dueño de un güichi, lo que es una tienda vieja y pequeña en donde además de comestibles se vende vino a granel.
Los vecinos y los demás clientes aprovechaban ya de paso para tomarse allí una copita, incluso él se tomaba de vez en cuando una copita de vino, en cuanto se tomaba un par de ellas, lo largaba todo.

Remedios: vivía en el mismo edificio donde se encontraba la pensión Sotavento. A cambio del alquiler, ella desarrollaba las funciones de portera, algo que las sabía hacer muy bien, así que era la portera del edificio.
Remedios también era viuda, vivía con su hija que no tenía más de veinte años.
Nadie recordaba su nombre porque siempre fue conocida como “la portera”, todos la llamaban así, incluida la patrona.
Ella no perdía detalle a lo que a la vida de los demás se refiere, ella tenía que estar muy atenta en todo para luego contar el chisme que fuera, aunque muchas veces a su manera, mal y al revés, porque estaba muy sorda.

Doña Carmen: una de las vecinas de doña Victoria y Remedios, vivía en el mismo edificio de la pensión.
Allí vivía junto a su marido y una hija adolescente. Era una mujer que ser creía saber de todo, ella siempre intentaba quedar por encima de todo el mundo, y en cualquier discusión no había quien la pudiera llevar la contraria porque se enfadaba.
Su marido era un pobre hombre que trabajaba como vigilante nocturno de una piscifactoría.

Doña Angustias: otra de las vecinas del edifico de la pensión. Era una mujer muy religiosa, ella todo lo arreglaba con una misa, como si todo fuera tan fácil, pero a ella le daba paz.
Su marido pertenecía a la plantilla de camareros del Club Naval de Oficiales, un lugar donde se reunían las viudas de los militares.

Virtudes: su nombre de pila ere este pero como era de costumbre en este barrio, se la conocía por otro nombre, se la conocía por Dolores, y el hecho de llamarla así era porque cualquier tipo de malestar que tuviese alguno de los vecinos, ella también lo padecía, esto suele ser muy habitual en muchas personas, sobre todo en las personas mayores, de edad avanzada y también en las personas hipocondriacas.
Era muy buena mujer, la pobre cuando se quejaba ya nadie la hacía caso, pero por eso ella no dejaba de hacerlo.
Su marido estaba cobrando el subsidio de desempleo y en algunas ocasiones se iba a mariscar, con la suerte después de poder pillar una buena borrachera en los bares del barrio.

Don Manuel y don José: eran unos huéspedes de la pensión y los inquilinos más antiguos. Eran hermanos gemelos y compartían habitación desde hacía años y en sus planes no estaba la posibilidad de cambiarse a otra pensión.
Ambos trabajaron durante muchos años en la misma mercería; una mercería muy pequeña en la que trabajaban de sol a sol y cobrando muy poquito, por eso el dueño de ésta les dejaba dormir en la trastienda del local.
Lo peor vino cuando el dueño de la tienda muere, fue entonces cuando se enteraron de que nunca habían cotizado a la Seguridad Social, pero todo no fue malo, ya que al no tener noticias sobre el nuevo heredero y dueño de la mercería ellos mismos mantuvieron la tienda abierta e hicieron los papeles de autónomos, lo pusieron todo en regla, y empezaron a ingresar los beneficios en una cuenta bancaria, con lo que cuando les llegó la jubilación cerraron la mercería y empezaron a disfrutar de las ganancias ahorradas, no es que tuvieran mucho, ni tampoco eran ricos, pero por lo menos tendrían una vejez asegurada.

Don Justo: otro de los huéspedes de la pensión. Era un maestro jubilado y también era historiador local pero frustrado. Se conocía el pasado de La Isla al dedillo, cuando estaba en esos momentos buenos de la vida empezó a escribir un libro titulado “La Isla de León y sus personajes ilustres”. Nunca terminó el libro, tampoco reparaba en él, pero lo mantenía vivo en su recuerdo.
Su nombre real era Matías, pero por tener el feo hábito de poner en todas sus frases la palabra “justo”, a consecuencia de esto se le quedó el mote.
Era un hombre que no hablaba mucho y cuando hablaba cuidaba mucho sus palabras para no equivocarse.

Serafín: también huésped de la pensión, al igual que los otros tres, este también era un inquilino fijo. Dormía en la misma habitación que don Justo desde que llegó Julián a la pensión.
Era un huésped muy peculiar, era homoxesual y sin prejuicios, algo que me parece muy bien que sea un personaje que no escondiera su condición sexual y que no se avergonzara de ello.
Desde que él llegó a la pensión, la convivencia en la casa se había vuelto alegre y divertida, había cambiado. Es un personaje muy gracioso, a mí personalmente me ha gustado mucho.

Opinión personal

Después de describiros un poquito a los personajes de esta novela, he de decir que es un libro que me ha gustado mucho, no me ha defraudado nada, incluso me ha gustado más de lo que pensaba que me iba a gustar.
La novela se desarrolla en La Isla, o La Isla del Mirador, como se la quiera llamar, las dos formas son válidas y allí, en el barrio de Gallineras ocurre toda la trama. Era un barrio marinero donde abundaban los patios de vecinos y las tortillas de camarones, y no solo eso, si no que eran barrios llenos de bares donde por un precio económico se podía comer el pescado recién pescado. Este barrio era muy conocido por “la ruta del pescado” porque para los forasteros empezaron a tener cierta fama por esta razón. El libro está ambientado en el año noventa, donde estaba vigente la peseta.
En La Isla había muchas viudas pero ninguna al alcance de Julián, ya que todas ellas solamente se reunían en el Club Naval de Oficiales, y Julián ahí no podía entrar porque al club solamente podían entrar los socios o los mismos militares. Todas ellas eran mujeres difíciles de acceder porque se movían en círculos cerrados, era muy difícil llegar hasta ellas.

Es un libro con el que me he echado algunas risas, hay muchas escenas entres los personajes que son muy graciosas, es que los personajes son muy graciosos, incluso Julián, y todos, el que más o el que menos eran unos chismosos, les gustaba bien el chisme.
En un primer momento, parece que Julián va a ser el protagonista de la novela, pero después son todos los personajes los que tienen su protagonismo, aquí todos eran protagonistas, ninguno se quedaba atrás, todos participaban de esta locura, porque es lo que era la pensión Sotavento, una auténtica locura.
Es un libro que se lee muy rápidamente porque tiene muy pocas hojas, es sencilla y está muy bien escrita. Está narrado en tercera persona, aunque he de decir que hay más diálogo que narración, quizá haya a personas que le canse mucho el diálogo y viceversa, a mí se me ha hecho muy ameno, no se me ha hecho para nada pesado.
No sé por qué, pero en algunas ocasiones se me vino a la mente Hostal Royal Manzanares, aquella serie de Lina Morgan, que tanto me hizo reír también y con la que pasé unos buenos momentos, lo mismo me ha pasado con este libro.
Hay momentos en él, entre los diálogos de los personajes que son situaciones disparatadas y eso le hace especial.
En cuanto al final, tengo que decir que me sorprendió muchísimo, no me esperaba ese final, pero es que hasta el final me parece gracioso pero es un buen final, me gustó.

Conclusión

Es un libro que os lo recomiendo totalmente, os pasaréis unos ratos muy buenos. Es un libro lo pueden leer ambos sexos, no me gustaría que se pensara que solamente es un libro para mujeres porque no es así. Es una lectura muy sencilla, un libro fácil de leer y es un libro para esas veces que no te apetece leer cosas más complicadas y que sobre todo lo recomiendo si tienes ganas de pasar un buen rato. Para terminar, decir que yo he disfrutado mucho leyéndolo.



3 comentarios:

LAKY on 11 de diciembre de 2014, 21:32 dijo...

Me alegra mucho leer tu opinión porque a mí también me lo ha enviado. Me dio buenas vibraciones y tú me lo confirmas
Besos

Bejarana76 on 11 de diciembre de 2014, 22:27 dijo...

Te va a gustar, ya lo verás. Besitos.

Margari on 11 de diciembre de 2014, 23:45 dijo...

Lo tengo también en espera. Y por lo que cuentas, creo que va a ser poquito lo que espere.
Besotes!!!

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