miércoles, 1 de octubre de 2014

Luna de Tor - Mariam Agudo

Publicado por Bejarana 76 en 19:56


En la anterior reseña os hablé de que me había comprado tres libros en oferta en el Eroski, así que os voy a hablar de otro de los que me compré por el precio de 3 euros.
Luna de Tor es una novela romántica cuya autora es Mariam Agudo. Es un Best Seller, está editada por la editorial Zeta Bolsillos.
La encuadernación es de tapa blanda, tiene 532 páginas y en cuanto al precio,  desconozco lo que cuesta en otros lugares, como he comentado anteriormente, a mí me costó tan solamente 3 euros y no me ha dado tiempo investigar para poderos deciros el precio en otros lugares.
Este es otro de los libros que me dejé guiar por su portada, como podéis ver en la foto, es una portada que atrae, es muy enigmática, tiene algo que engancha bastante.

Mariam Agudo

Mariam Agudo nació en el año 1975 en Barcelona, ciudad en la que también reside.
Estudió psicología, aunque su trabajo se ha centrado en la gestión académica.
Durante su infancia y adolescencia empezó a escribir sus primeros cuentos y relatos, siempre alentada por su familia y profesores.
Hasta ahora sólo había compartido sus trabajos con sus amigos y las personas más allegadas.
Luna de Tor es su primera novela publicada, su modo de crear los personajes y transmitir sus emociones es, sin duda, la más significativa seña de identidad de sus novelas.

Argumento

Tras la muerte de sus abuelos, Áurea decide viajar desde Barcelona a Tor para instalarse a vivir en la casa de éstos en pleno bosque. Áurea llega a Tor escapando de sus propios miedos y buscando allí la paz entre las montañas cubiertas de nieve.
Allí se encontrará con Isaac, un chico que está atado a una maldición que cuando la tarde cae y anochece, se desprende de su cuerpo para convertirse en un espectro al que él odia con todo su alma porque no puede hacer una vida normal como cualquier persona.
Isaac y Áura están destinados a encontrarse, cada uno envueltos en sus problemas, con sus fracasos y sus esperanzas, es una historia de amor entre los personajes donde puede ser un empuje para que cada uno recupere su propia identidad, el amor lo puede todo.

Personajes

Isaac: un chico corpulento, tenía 32 años y tenía unos ojos azules que impresionaban, la autora los describía como unos ojos de un color eléctrico que parecían desprender destellos violetas, también lo describe como un chico muy atractivo y con unos rasgos muy seductores.
Con la maldición que poseía, no solamente perdía su cuerpo, sino que era incapaz de experimentar la menor sensación física, con lo cual, estaba obligado a vivir como hombre durante el día y a errar como un ánima durante la noche.
No sabía de donde le venía esa maldición por lo que durante años estuvo tratando de reunir los retazos de su pasado y así poderse hacer de todo ello una imagen más fidedigna, algo que le arrojara luz del porqué de su naturaleza.
Buscando y buscando, por desgracia para Isaac, las únicas imágenes que había conseguido reunir de su pasado fueron las referentes al incendio en el que murieron sus padres y sus hermanos, y las imágenes de él como un niño asustado vagando solo por el bosque.
Con los años, Isaac había comprendido, que la maldición que recaía sobre él y lo transformaba todas las noches en un espíritu, tenía efectos sobre la gente que lo rodeaba. Ante su presencia las mujeres se sentían excitadas, sin embargo no luchaban contra ello.
Fue un chico muy querido por los abuelos de Áurea, casi como un nieto más para ellos.

Jaime: ex novio de Áurea, habían tenido una relación de dos años, los dos trabajaban para una editorial, Jaime como jefe de prensa y Áurea como ilustradora. Las causas de su ruptura variaban según el punto de vista de cada uno, como suele pasar siempre. Para Áurea era la infidelidad del hombre y la falta de sentimientos entre ambos; para él, un ataque de locura por parte de Áurea, inmadurez y el no saber qué quería.
Pero la verdad es que con él nunca sintió lo que sintió con Isaac sin conocerle y con tan solamente un breve contacto que tuvo nada más verlo.
Aunque Jaime dijera que su ruptura fue una locura de Áura, la realidad era otra muy distinta, Áurea descubrió que este hombre, su novio, mantenía simultáneamente una relación con la supuesta mejor amiga de ella. Pero aunque era una relación que había estado condenada al fracaso desde un principio, no hacía menos dolorosa la traición de Sara, a quien consideraba su amiga.

Alma y Biel: eran los abuelos de Áurea. Murieron en un accidente de coche en un día lluvioso cuando iban a someterse a unos estudios médicos.
Eran personas de avanzada edad, pero eran muy vitales y alegres, dos personas llenas de vida. Llevaban casi un año viviendo en Barcelona, dejaron Tor para trasladarse allí con el fin de que su abuelo Biel recibiera tratamiento a sus problemas respiratorios.
Querían mucho a Isaac e incluso sabían lo de la maldición del chico, pero eso a ellos no les importaba.
Alma y Biel estaban convencidos de que su nieta Áurea e Isaac estaban destinados a estar juntos, cosas que a ellos les agradaba la idea, verlos algún día juntos era su gran ilusión.

Asier y Vera: eran los padres adoptivos de Isaac, cuando éste se quedó huérfano al morir toda su familia en el incendio, con tan solamente nueve años se quedó solo en la vida.
Nunca les importó ni tampoco temieron la maldición que pesaba sobre Isaac, todo lo contrario, al conocer su situación se esforzaron para agilizar los trámites de la adopción y así poderle dar un hogar.
Ambos eran muy cariñosos con Isaac, le criaron y se volcaron con él, para ellos era el hijo que nunca pudieron tener y aunque el niño no tenía su misma sangre, a ellos eso no les importaba ni lo más mínimo.
Este matrimonio tenían una tienda de ultramarinos en Tor, ambos se compenetraban muy bien, se querían y eso se notaba.
Vera era una mujer muy dulce, Asier no tanto, pero los dos eran buenas personas.

Daniel Barros: inspector de policía. Era un hombre curtido por años de investigación policial, aunque su trabajo últimamente se había visto relegado a trámites burocráticos y funciones de despacho.
Cualquier ataque o agresión contra una mujer lo enfurecía muchísimo porque en su infancia había sufrido con un padre alcohólico que levantaba la mano contra él y su madre con mucha frecuencia, tuvo una infancia muy difícil.
Al hacerse policía vio la salida para poder ayudar a todas esas mujeres que eran agredidas por hombres, ya fueran sus parejas o no.
Daniel Barros podía jactarse de poseer un historial policial plagado de éxitos, su carrera le había aportado muchas satisfacciones. A lo largo de los años, había ido desarrollando un sexto sentido para identificar a un criminal cuando lo tenía delante de él.
Este inspector era un hombre algo prepotente, se pensaba que al ser policía podía hacer lo que quisiera y por escuchar algo a alguien que no le gustase de su persona, no dudaba en detener a esa persona.

Gabriel: era un ente que habitaba en la casa de los abuelos de Áurea desde que ella se fue a vivir allí. Un fantasma y un muerto aferrado obstinadamente a una vida que ya no le pertenecía.
Gabriel odiaba a Isaac y para hacerle daño lo hacía haciéndole daño a Áurea, la mujer a la cual Isaac amaba. Nos enteraremos quien es Gabriel y qué relación tiene con Isaac, pero no solamente eso, sino que también el por qué  quiere hacerle tanto daño. Es un personaje que nos sorprenderá mucho.

Diana: esta chica vivía en Tor, estaba soltera y tenía un hijo de seis años.
Áura cogió muchos celos de ella porque se llevaba muy bien con Isaac, su pensamiento era que ellos dos tenían una relación e incluso llegó a pensar que ese niño era de Isaac.
No era mala chica, cuando llegó a Tor no conocía a nadie, estaba sola y para ella Isaac fue de mucha ayuda y compañía. Sobre Diana no tengo mucho que decir más.

Doña Cora: era una anciana vecina de Tor. Tenía una mirada que parecía penetrar en el alma de las personas. Era una mujer que estaba cerca de cumplir los cien años, Isaac siempre ponía pegas a la hora de tenerla que llevar la compra a casa y siempre estaban los dos con piques.

Áurea: la protagonista de la novela junto a Isaac. Sus abuelos Alma y Biel siempre quisieron que Áurea se quedara con la casa de Tor, por lo que cuando ellos fallecieron en el accidente, ella apenada por lo sucedido vuelve allí, en un primer momento no iba a quedarse a vivir en Tor, pero después decidió quedarse y arreglar la casa.
Era ilustradora y hacía ilustraciones para libros de fantasía, la gustaba mucho su trabajo y allí en Tor encontraría la tranquilidad que necesitaba para inspirarse.
En el primer momento que vio a Isaac sintió algo especial, sin conocerle y con tan solamente un pequeño contacto saltó una chispa. Áura intentaba justificarse, recordando que su relación con Jaime se había fundamentado en la amistad pero no en la pasión, por lo que era muy normal sentirse atraída sexualmente por un hombre tan atractivo como Isaac. Con el tiempo podía admitir que su noviazgo con Jaime había sido un gran error, pero durante meses había sido renuente a aceptar esa realidad.

Opinión Personal

Cómo he comentado al principio, Luna de Tor es una novela romántica, pero con unos toques eróticos y de suspense. No puedo decir que sea una novela que me haya enganchado desde el principio, porque no ha sido así, tuvieron que pasar bastantes páginas para que la novela me atrapara entre sus páginas, después de que pasaran esas páginas la novela coge otro rumbo que me gusta más, porque no solo está el romanticismo, sino que comienza el suspense.
La novela comienza con el prólogo, donde veintidós años atrás se encuentran en el bosque de Tor Isaac y Áurea, entonces eran dos niños, ahí es donde él se queda prendado de Áura, desde entonces no dejó de pensar en ella. Para Isaac ella era su ilusión y su sueño difícil de alcanzar.
La novela se desarrolla en el valle de Tor, un lugar que se extendía en silencio a los pies de la montaña que daba nombre al lugar. Las leyendas y habladurías de los habitantes sostenían que era una montaña que estaba maldita. Así se la conocía, la montaña maldita de Tor, en nombre a los trágicos sucesos acontecidos en ella años atrás.
A pesar de todo, Tor era un lugar mágico, el entorno estaba rodeado de un aura de misterio y antigüedad que emanaba del aire y de la tierra.
Es una novela que está muy bien escrita, la autora escribe con un lenguaje muy sencillo, sin palabras complicadas de entender, no es necesario eso para que un texto esté bien escrito.
La novela está escrita en tercera persona, donde también hay diálogos. Los personajes están muy bien definidos y cada uno de ellos, nos transmitirán una sensación distinta. Me gustan todos los personajes, quizá los que menos me gusten son Jaime y Daniel Barros. Áurea e Isaac me parecen dos personajes tan sencillos que me encantan.
En cuanto al final tengo que decir que es previsible, pero eso no hace menos especial a la historia, merece la pena leer el libro.
La historia de amor entre Áurea e Isaac es muy bonita, a mí me ha encantado, dos personas que se ven de niños por primera vez y que al paso de los años el destino quiere que después de veintidós años se vuelvan a encontrar. Dos personas que estaban predestinadas a estar juntos. La historia nos demuestra que no hay amor imposible o inalcanzable, luchando por ese sentimiento, ese amor llega a consumarse, a veces, no siempre.

Conclusión

Es un libro que al final terminó por gustarme bastante y me ha sorprendido, pero para bien. Aunque no engancha desde el principio, o al menos es lo que me pasó a mí, después nos encontraremos con una historia bonita y bien contada. El hecho de que tenga un final previsible tampoco le resta encanto a la historia, os lo puedo asegurar.
Con ella he reído, he tenido suspense y también he llorado. En cuanto si os la recomiendo, deciros que sí, que os la recomiendo totalmente.

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